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El ciclo de la vida, o cómo la soledad se instala en la rutina de nuestros mayores

Puede que con el trascurso de los años se acabe por obviar o incluso olvidar, pero lo cierto es que todo ser humano conoce el ciclo de la vida, ciclo que puede resumirse de forma muy sencilla: nacer, crecer, reproducirse y morir.

Sin embargo, cuando uno es joven y, todo sea dicho de paso, un poco inconsciente, la vida parece ser un regalo maravilloso que debe disfrutarse al máximo, pero a medida que uno se va haciendo mayor las preocupaciones aumentan, haciéndolo de forma exponencial en el caso de que se haya decidido procrear. Pasan los años y los vástagos crecen y abandonan el nido, ley de vida también, han de encontrar su lugar y crear su familia, algo que sus padres hicieron con anterioridad y, sin embargo, ¡cuán diferentes son ahora los sentimientos experimentados! Contentos y tristes a partes iguales, la ausencia deja una profunda herida que se materializa en forma de soledad. Pasan los años y las visitas son cada vez menos frecuentes, la soledad se convierte en una fiel compañera de la que uno desea alejarse. Pero, ¿cómo se puede mantener alejada la soledad? ¿cuáles son las mejores opciones para hacerlo cuando uno ha alcanzado la tercera edad? ¿se deben tener en cuenta las residencias tercera edad en Valencia o en cualquier otra ciudad?

Las residencias de la tercera edad son una de las mejores opciones para mantener la soledad alejada. No obstante, esta no es la única ventaja que tiene acudir a una de estas residencias y, a pesar de la existencia de algunas reticencias iniciales como tener que abandonar el hogar en el que han pasado la mayor parte de su vida y en la que se han producido los acontecimientos más felices de ella, finalmente se muestran felices por la acertada decisión y por los grandes beneficios que les reporta, entre los que cabe mencionar:

  • Alimentación saludable, algo que a medida que uno se va haciendo mayor va descuidando. Y es que, cocinar para uno solo tiene muy poco de gratificante.
  • Compañía, tan necesario a estas edades como el respirar o incluso alimentarse. La soledad es, sin duda, uno de los peores males que acechan a la sociedad en la actualidad.
  • Realización de actividades y celebraciones, mantenerse activo es fundamental para envejecer de forma saludable.

Ni que decir tiene que las necesidades de cada uno de los residentes son de suma importancia y se materializan a través de la atención personalizada, la cual constituye una de las piedras angulares de las residencias tercera edad en Valencia.

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