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La crisis productiva que asola al teletrabajo

Según un estudio de RescueTime, los trabajadores dedican más del 50% de su jornada laboral, es decir, 28 de 40 horas semanales, en tareas que parecen trabajo, pero no lo son: reuniones, responder emails, al chat del trabajo… y a otras cosas que directamente no son trabajo (WhatsApp, redes sociales…). Una situación que además se ha agravado aún más con la pandemia y es que la falta de concentración propios de entornos laborales no preparados haya hecho que el número de distracciones se multipliquen.

No hay duda de que la pandemia ha venido a cambiarnos en el más amplio sentido de la palabra. De por sí, se ha convertido en un factor disruptivo en los hábitos laborales, dando pie al estrés y a la ansiedad”, explica María Guzmán, asistente de marketing de Efficy.

El síndrome del burnout o desgaste profesional se ha acrecentado desde marzo de 2020 entre los trabajadores y está pasando factura al 75% de los empleados que teletrabajan a raíz de la pandemia, según un estudio ‘Covid-19 Global Impact’ elaborado por la consultora Cigna. María Guzmán señala que “podemos llamarlo una crisis de productividad, de voluntad, de entusiasmo, de propósito o de hastío existencial, pero en realidad es comprensible si pensamos que muchos de nosotros llevamos 12 meses sentados en la misma silla, en la misma habitación y ante el mismo ordenador sin casi descanso, ocio, viajes y momentos de relax con nuestra familia y amigos con los que dispersar nuestra mente”.

Un año de incertidumbre, de luchar contra la ansiedad y la depresión, de ver cómo se desvanecen las predicciones de los expertos y se cambian constantemente los objetivos, ha dejado a muchas personas sintiendo que viven en una especie de niebla continua. En estas circunstancias, nuestro mayor desafío es sentirnos conectados, seguros y ser capaz de comunicarnos de manera efectiva con nuestros compañeros, y sabemos por muchas investigaciones que la creatividad y la innovación ocurren en gran medida a través del trabajo en equipo.

“Cuando las personas están bajo un largo período de estrés crónico e impredecible, desarrollan anhedonia conductual, con lo que pierden la capacidad de disfrutar de sus actividades. Entonces nos volvemos letárgicos y mostramos falta de interés, y obviamente eso juega un papel muy importante en la productividad”, mantiene la experta de Efficy.

En este escenario es más que importante que las empresas implemente medidas preventivas como regalar suscripciones a plataformas de fitness, yoga… o bien sesiones con profesionales de salud mental. Abordar el agotamiento antes de que sea demasiado tarde es una cuestión de poner en marcha prácticas correctas.

Los directivos deben comunicarse con los equipos de manera regular, delinear expectativas laborales manejables, fomentar un equilibrio productivo entre el trabajo y la vida y confiar en los empleados para hacer el trabajo. “Las empresas pueden sentir que abordar el agotamiento es un recurso adicional de tiempo y fondos”, asegura María Guzmán que señala que “sin embargo, es una inversión necesaria para los empleados y la misión general de la empresa”.

TÉCNICAS PARA ANALIZAR CADA TAREA DE FORMA MÁS OBJETIVA

Desde Efficy además proponen tres técnicas para que podamos definir cada tarea de manera más objetiva, consiguiendo ahorrar tiempo, hacerlas con menos estrés y, sobre todo, cumplir los objetivos en plazo y forma:

1. Método de superestructura: creado por Leon Ho (CEO de Lifehackers), esta herramienta consiste en cuantificar el valor de cada una de las tareas, lo que permite ponerlas en orden de importancia de forma rápida y sencilla.

2. OKRs: estas siglas responden a ‘Objetivos y Resultados Clave’. Es una metodología de trabajo que sirve para alinear las acciones y esfuerzos de todo un equipo hacia objetivos comunes, con el fin de conseguir resultados clave. Al implementar los OKRs consigues muchos beneficios como, por ejemplo, mejorar la comunicación en nuestro equipo y optimizar los procesos internos.

3. Gestión de tareas a lo CRM: no hay mejor forma de abordar una tarea que utilizando un CRM. Esta herramienta permite ahorrar tiempo porque guarda todos los datos de forma automática, independientemente si es una tarea, oportunidad de venta, documentos, y demás. Esto es ideal para cumplir objetivos y no dejar nada en el tintero, y entre mejor se gestionen las tareas, más tiempo tendremos para nosotros mismos.

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